El dolor de talón es incapacitante y resulta necesario obtener diagnóstico y un tratamiento acorde que lo resuelva.
Los tratamientos son muchos y todos tienen que ir de la mano de la búsqueda del origen. Ningún tratamiento por si solo, soluciona totalmente el problema. Alivia o quita de momento el síntoma, pero esto volverá si no se hace un trabajo adecuado y completo.

¿Qué cirugías son frecuentes?
Hay tres cirugías que se repiten con mucha frecuencia :
– Liberación del túnel del tarso
– Cirugía del espolón calcáneo
Y no, no son malas cirugías, y muchas veces son necesarias, el problema viene cuando:
– Se realizan como tratamiento único.
– Cuando resultan innecesarias.
El problema es : cómo y cuándo se indican.
¿Qué significa una cirugía sobreindicada?
Significa que se plantea como solución principal, sin analizar todo lo que hay detrás del problema.
No es que la cirugía esté mal hecha., nada de eso, es que muchas veces se indica sin mirar más allá, y eso es por si mismo un error.
¿Cuál es el error más frecuente?
Pensar que la cirugía, por sí sola, va a resolver el problema.
La cirugía no es un tratamiento único, es, en el mejor de los casos, una parte del tratamiento.
¿Por qué no es suficiente operar?
Porque el problema rara vez es solo estructural.
Detrás suele haber:
– Sobrecarga mantenida en el tiempo.
– Tejidos que han perdido capacidad.
– Patrones de movimiento que no se han corregido.
Si eso no se aborda, la cirugía actúa… pero el contexto sigue igua
Entonces ¿ qué debería cambiar?
La indicación.
No se trata de evitar cirugías.
Se trata de dejar de plantearlas como soluciones aisladas.
– Entender el origen del problema
– Saber qué parte puede resolver la cirugía
– Y, sobre todo, qué parte no
¿Qué papel tiene realmente la cirugía?
La cirugía puede ser una herramienta útil cuando está bien integrada.
Pero necesita:
– Un trabajo previo (cuando es posible)
– Y un acompañamiento después
Sin eso, se queda a medio camino.
¿Qué pasa cuando se plantea como solución única?
Que el paciente entra en quirófano con una expectativa irreal.
Y cuando el problema no desaparece del todo, aparece la frustración.
No porque la cirugía haya fallado.
Sino porque nunca fue planteada como parte de un proceso completo.
¿Cómo trabajamos este tipo de casos?
En consulta no tomamos decisiones aisladas.
Cada caso se analiza dentro de un contexto:
– Cómo se mueve ese pie.
– Qué carga está soportando.
– Qué ha pasado antes.
– Y qué necesita después.
Porque el objetivo no es operar o no operar.
Es hacer lo que realmente necesita ese cuerpo en ese momento.
