Web Analytics

El dolor de talón es el motivo de consulta más frecuente y que más desespera a los pacientes.

Con respecto a las infiltraciones surgen muchas dudas y es que es necesario saber qué , cuándo y por qué ?

¿Las infiltraciones son buenas o malas?

Las infiltraciones no son ni buenas ni malas. Son una herramienta.

El problema no es infiltrar. El problema es hacerlo sin un diagnóstico claro y sin un plan estructurado.

Cuando se utilizan únicamente para silenciar el dolor sin entender su causa, el resultado suele ser temporal.

Cuando están bien indicadas, pueden cambiar la evolución del paciente.

¿Qué hay que valorar antes de infiltrar un talón?

Antes de plantear una infiltración, es imprescindible realizar un diagnóstico y plan estructurado.

Esto incluye:
• Historia clínica detallada
Evaluación biomecánica y de la carga
• Algometría (cuantificación objetiva del dolor)
• Elastografía cuantitativa (calidad del tejido)
• Test funcionales específicos
• Evaluación del nervio.
• Electromiografía cinética de superficie.

Diagnosticar no es suponer. Es medir.

¿Por qué no todos los dolores de talón se tratan igual?

Porque no todo dolor es lo mismo.

Puede tratarse de:
• Inflamación aguda
Degeneración crónica del tejido
Bursitis
Atrapamiento nervioso
Sensibilización mantenida

Cada situación requiere una estrategia diferente.

Confundir inflamación con degeneración puede llevar a tratamientos poco eficaces.

¿Qué ocurre si no se distingue entre inflamación y degeneración?

Cuando no se identifica correctamente el tipo de lesión:

• La mejoría puede ser solo temporal
• El dolor puede reaparecer al poco tiempo
• El problema puede cronificarse

Una infiltración mal indicada no resuelve la causa. Solo puede enmascararla.

¿Qué tipos de infiltraciones existen?

No existe ‘la infiltración’. Existen diferentes sustancias con objetivos distintos:

• Corticoide (acción antiinflamatoria potente)
• PRP (estimulación biológica)
• Colágeno
• Ácido hialurónico
• Ozono médico

La elección depende del tipo de tejido, del estado biológico y del objetivo terapéutico.

No se infiltra porque duele. Se infiltra porque está indicado.

¿Cuántas infiltraciones se pueden hacer?

No existe un número estándar.

Depende de:
• La respuesta biológica del paciente
• La evolución clínica
• La reevaluación objetiva
• El plan terapéutico global

Repetir infiltraciones sin reevaluar no es estrategia. Es insistencia.

¿La infiltración es el final del tratamiento?

No.

La infiltración, cuando está bien indicada, forma parte de un plan.

Después es necesario:
• Ajustar la carga
• Corregir alteraciones biomecánicas
• Trabajar el tejido
• Evaluar la respuesta nerviosa
• Tratar el origen del problema


La infiltración no sustituye al plan. Lo complementa.

La clave no es decidir si infiltrar o no.

La clave es saber exactamente qué se está tratando.

El objetivo no es silenciar el dolor. Es resolver su causa.

0
Tu carrito