¿El dolor de talón no te abandona ni en vacaciones ?
En verano cambia mucho más que nuestra rutina. Cambiamos el calzado, caminamos descalzos por la playa o la piscina, hacemos rutas, jugamos con los niños y aumentamos la actividad física casi sin darnos cuenta. Todo esto supone un incremento de la carga que soporta el pie.
Si estás recuperándote de una fasciosis plantar o has conseguido dejar atrás un dolor de talón después de meses de tratamiento, este es precisamente el momento en el que debes ser más prudente. La buena noticia es que no se trata de dejar de disfrutar del verano, sino de entender cómo adaptarte para evitar una recaída.
¿Por qué recaen tantos dolores de talón en verano?
El verano es una de las épocas del año en las que más recaídas vemos en consulta, especialmente en personas que estaban recuperándose de una fasciosis plantar.
Las causas principales son:
.Cambios bruscos en la forma de cargar el pie.
.Caminar descalzo en la playa.
.Aumento de la actividad.
.No usar las plantillas ortopédicas.
.Abandonar los ejercicios pautados.
.Usar calzado inapropiado ( que no sujeta el talón, el pie)
Todo ello modifica la mecánica del pie y puede sobrecargar los tejidos que todavía están adaptándose.
Entonces, ¿es malo caminar descalzo por la playa?
Debe hacerse con mucha prudencia, y desde luego , en pleno proceso de regeneración tisular o reciente, no debe hacerse.
La arena exige un gran trabajo a la fascia plantar, al tendón de Aquiles y al complejo sóleo-gemelo. Un trabajo para el que ya habitualmente no estamos preparados, y menos aún, si estamos atravesando un periodo de recuperación de la fascia.

¿Y las chanclas?
No son adecuadas fundamentalmente por los siguientes motivos:
.Obligan a sujetarlas con los dedos.
.Suelen ofrecer muy poca estabilidad.
.Favorecen la sobrecarga al no poder poner en ellas las plantillas y correcciones de dismetrías necesarias.

¿Qué ocurre si llevo plantillas?
Las plantillas corrigen la mecánica mientras las llevas puestas y por tanto , el origen del problema. Al caminar descalzo o con un calzado que no permite utilizarlas, esa corrección desaparece temporalmente y el pie vuelva a soportar las cargas de la forma previa.
¿Cómo evitar una recaída?
Sigue las siguientes pautas:
.Mantén un calzado estable la mayor parte del día con tus plantillas.
.Continúa con los ejercicios pautados.
.No des paseos por superficies en las que no estés acostumbrado.
.Reduce la carga de la actividad, si al día siguiente aparece un aumento del dolor.
¿Qué signo debe hacerme plantear que necesito revisar mi fascia ?
3 signos y síntomas fundamentales:
.Si el dolor aumenta durante varios días seguidos.
.Si reaparece la rigidez intensa al levantarte.
.Si notas que cada semana toleras menos actividad.
Si notas alguno de estos síntomas, es necesario valoración y estudiar si es una recaída o alguna patología nueva que ocasiona dolor de talón:
.Fascitis plantar.
.Inflamación de la grasa…
La recuperación de una fasciosis plantar no termina cuando el dolor disminuye. El tejido necesita volver a adaptarse a las cargas y esa readaptación debe hacerse de forma progresiva.
En verano es posible disfrutar de la playa y de las vacaciones, pero conviene hacerlo con criterio para no perder en unos días el trabajo conseguido durante meses.
