Web Analytics

Si llevas meses tratando tu dolor de talón y no mejoras, probablemente no te falte esfuerzo.

La mayoría de pacientes que vemos en consulta ya han probado plantillas, fisioterapia, antiinflamatorios o infiltraciones antes de llegar. Y aun así, el dolor sigue.

Muchas veces no es cuestión de hacer más cosas, sino de entender mejor qué está pasando.

El problema no suele ser el tratamiento. Suele ser el enfoque.

En consulta vemos un patrón que se repite constantemente: personas haciendo muchas cosas, tratamientos sin estrategia y muchas veces ni coherencia entre si. Y todo esto sin avanzar.

Cuando no se identifica la causa real del dolor, cualquier tratamiento se convierte en una prueba. Y probar cosas rara vez resuelve un problema crónico.

Situaciones frecuentes que hacen que el dolor de talón se cronifique

1. Empezar a tratar sin un diagnóstico claro

Aplicar tratamientos sin saber el diagnóstico claro, es una apuesta. Sin diagnóstico, solo estamos probando suerte.

2. Llamarlo todo «fascitis plantar»

No todo dolor plantar es fascitis. Puede haber nervios irritados, sobrecargas o problemas de la grasa plantar. Si el nombre es incorrecto, el tratamiento también lo será.

3. Mezclar o cambiar tratamientos sin una estrategia

Sumar plantillas, fisioterapia, infiltraciones o reposo sin un plan claro impide que el talón se recupere. Se hacen muchas cosas, pero no se progresa.

4. Tratar como inflamación algo que ya es degenerativo

Muchas fascitis crónicas no están inflamadas, están degeneradas. Los antiinflamatorios o infiltraciones repetidas no solucionan la causa real del problema., si no que lo agravan en gran medida.

5. Infiltrar sin estudiar el origen

Puede disminuir el dolor temporalmente, pero si no se corrige la sobrecarga o la causa biomecánica, el dolor vuelve.

6. No realizar pruebas diagnósticas adecuadas

La exploración manual no siempre es suficiente. La ecografía con elastografía cuantitativa, electromiograma de superficie cinético, y el estudio dinámico de la pisada permiten ver con precisión qué tejido duele y por qué.

7. Normalizar el dolor durante meses

Aguantar pensando que ya se pasará hace que el problema se vuelva crónico y más difícil de resolver.

8. Tratar el síntoma sin buscar el origen biomecánico

El talón rara vez es el problema de origen. Muchas veces el origen está en :

-Compensaciones.

-Disemetrías de miembros inferiores.

-Patrones rotacionales.

-Piernas cortas funcionales.

-Limitaciones de movimiento en la cadera.

-Debilidades musculares .

-Hipertonías musculares.

Si no se estudia el movimiento de forma global, el dolor suele volver.

Entonces, ¿qué suele marcar la diferencia?

No se trata de hacer más tratamientos. Se trata de entender el origen.

El talón rara vez es el problema. Suele ser la consecuencia.

Cuando se realiza un estudio completo:

-Ecografía con elastografía cuantitativa.

-Electromiografía cinética de superficie.

-Radiografía.

-Telemetría de MMII.

-Análsiis biomecánico dinámico y estático.

-Exploración clínica exhaustiva.

-Valoración global del movimiento.

El tratamiento deja de ser una prueba y se convierte en una decisión con criterio cuando la exploración es correcta y por tanto, el diagnóstico.

Si tu dolor de talón no mejora, quizá no necesites más cosas. Quizá necesites respuestas.

Una valoración adecuada puede ahorrarte meses de frustración y ayudarte a resolver el problema desde la causa real.

0
Tu carrito